miércoles, 28 de marzo de 2012

esa pequeña piña...

Esta pequeña piña me la regalastes un tierno día, a la vuelta de tu paseo matutino y rutinario

Recuerdo que me dijistes,  mira qué belleza: tan natural, pequeña, compacta y bien formada. En su interior trae la magia y grandeza de la vida. Te la regalo para que hagas de las cosas pequeñas de la vida, grandezas que llenen siempre tu alma.

Al día siguiente, tu paseo fue hacia la magnitud del Universo... Pero has dejado para siempre tu grandeza impregnada en mis genes, mi mejor tesoro. Y sé que definiendo asi mi sensibilidad heredada de ti, hacia lo natural, sencillo, humilde y pequeño que adorna mi esencia.

Desde entonces, mis paseos van de la mano de esta pequeña piña que acompaña mi espacio vital, mis valores,  los principios y la belleza con lo que intento mirar la magia de estar viva.

Me has enseñado a saborear con gusto a miel,  los piñones caramelizados que traen  los pequeños placeres y momentos del día a día, sin más que pedir.

Siempre al mirarla, Te Siento, Te Pienso y sé de tu gran regalo, la vida. Te Quiero.

foto  de mi piña...

5 comentarios:

Isaura del Valle dijo...

Siempre, cuando nuestros mayores se van, nos dejan en el regazo su legado de sabiduría, que nos acompaña, nos consuela, y nos guía por el mundo, para que no nos sintamos desamparados, en ocasiones, percibimos sus toques de atención en situaciones de peligro. Aunque se han ido, siempre están ahí pegados a nuestro lado.

María un texto entrañable lleno de emociones y sentimiento, y cómo no,también triste. Muchos besos.

Pepe Farrés dijo...

Hola María, me ha gustado tu escrito sobre la vida y el tiempo
Te dijeron una gran verdad, hay que aprender a fijarnos en las cosas pequeñas, encierran todo un mundo por descubrir.
Un Abrazo

María dijo...

Isaura: pues si para mi siempre está ahi, el ha sido un buen padre para mí. Y el texto me ha salido desde la emoción. Besos y contenta de verte por aquí

Pepe: pues si sabio mi papa. Un abrazo también para tí

Loli Salvador dijo...

Hola María, orgullosa debes de estar por haber heredado un corazón tan noble y por haber disfrutado de la presencia de tu padre y tantas enseñanzas suyas.
Un abrazo.

María dijo...

Loli: gracias por tus palabras, me han emocionado. Y si orgullosa de mi papa, mucho y mucho, y sobretodo de todo lo que me ha enseñado y de su bondad. Un abrazo fuerte para ti!!