Cada uno de ellos con su mochila a cuesta, con kilómetros a la espalda y pensamientos envueltos en papel de seda, se atreven a compartir una nueva aventura especial, diferente quizá.
Llenos de expectativas o no ,con misterios y miedos guardados en el bolsillo, aterrizan en el porticón de un bello hospedaje con vistas al mar. Se ubican en una tierra mágica, repleta de meigas desperdigadas por todos sus rincones preferidos ,que solo ellas conocen y que los demás podemos, a veces, descubrirlas e imaginarlas. No vienen solos, vienen acompañados por las tierras montañosa del largo recorrido y por esos parajes que acarician el mar, como algo salvaje y mistico, tipico de la zona.
De rato en rato , se van divisando ya esas almas mágicas, que sin timidez alguna se saludan, y se abren comentarios sobre los diferentes lugares de procedencia de todo el pais. Ser recibidos en acogida por una esbelta dama, con ternura en la mirada, que calidamente te ayuda con el equipaje y te asigna el lugar de descanso de los sueños ,con amabilidad, a mi ya de entrada, me cobija con agrado. En el ambiente ya se intuyen esas sensaciones puras, que traen predisposión a querer vivir una aventura emocionante, y que arrastran una maleta cargada de ilusiones por vivir y sentir algo mágico, pleno de energía.
Llegar a una bello lugar rodeado de mar, con una ubicación extraordinaria de silencio , define lo divino de querer disfrutarlo. Parece entonces, que se ilumina la luz del entorno, para ir ofreciendo a nuestras retinas, las maravillas del paisaje y la esencia de las personas con las que se va a compartir algo extraordinario, que ya fluye en el ambiente. Es la calidez de un grupo de caminantes y con senda sana.
Compartir emociones y sentimientos abocados desde el interior más profundo de cada una de estas personas y con el corazón abierto y en la palma de la mano. Sumarlo a la risa desmesurada, con el dolor própio y ajeno expuesto sin corazas, rodeado de juegos, talleres, papeles y manjares excelentes. Y si vamos añadiendo ese caliu afectuoso y amoroso que se crea cuando se Biodanza a la vida, ya no es posible explicarlo con un total o múltiples palabras, solo puedo hacerlo con el sentimiento pleno de decir que son MIS ADORADOS AMIGOS DE CAMARI-SAS!! Riqueza emocional, sin duda alguna.
continuará....
foto del lugar de encuentro de la senda sana de estas bellas almas