martes, 5 de abril de 2011

Observar, oir....

Me encanta observar a las personas mientras hablan por teléfono, escuchar conversaciones en el tren me atrapan. Oir la conversación que se expande en ondas ,donde al otro lado imagino al receptor y ante mi veo una cara llena de carantoñas, me da una imagen de la história o de la pelicula. Cotilleo, bueno no sé, más bien que la privacidad ya queda lejana y sin reservas. Ahora bien cuando el viaje es largo, cierto que fabular me divierte, pero llega un momento que tanta conversación ajena sin pudor, me incomoda mucho. Me corto yo más que el emisor, bueno así que oido lo oido, me voy en busca del silencio. El viajero ajeno seguro que fabula más a viva voz todas sus hazañas, quedando lejano a mis oidos, buen viaje mister.

La linea de  mi silencio me aparece en la ventana del bar, gozando de los parajes galaicos y  de las fábulas que imagino a mi antojo en cada luz encendida. Mientras el tren recorre sus kilómetros de distáncia, de historias mil y de personas muchas, personajes alguno. Aún así, bello viajar.

fotografía una de las mías.

4 comentarios:

Amber dijo...

Pues a mí me pone de los nervios que me escuchen y yo escuchar otras conversaciones. Sin embargo, entiendo muy bien que hay personas que esto les encanta y no es nada malo, a mí, simplemente es que me puede...

Espero que no nos hayamos cruzado tú y yo en algún AVE, Alvia o Euromed... Lo digo por mí, pues mis conversaciones suelen, casi siempre, versar sobre temas jurídico-legales del despacho, o cuándo y dónde será la próxima reunión, negociación, etc., y todo eso es de lo más aburrido, te lo garantizo. Temas personale y sentimentales nunca suelo hablarlos al tel.

Por cierto, me ha gustado tu descripción es muy viva y real.

Un besín y mil sonrisas para ti,

Amber

María dijo...

Amber,los temas jurídicos como dices no los he oido nunca en tren así que creo que no nos hemos cruzado pero bueno estaré atenta,jjeje.
Este que oí iba de 5..., imaginate creo que más bien eran 5 al año o en su vida pero él alucinaba en un día,jejeje
Gracias guapa por tu besín , te envio mil soles que brillen en tí

Isaura del Valle dijo...

Las tecnologías modernas es lo que tienen, entre otras cosas buenas que no dudo, nos quitan cada vez más privacidad,o, quizá somos nosotros que no hacemos buen uso de ellas. Deberíamos llevar cierto tipo de conversaciones a nuestras casas o en sitios discretos. Pero no lo hacemos, y por otro lado la mayoría de las charlas telefónicas en el bus, es casi imposible no oirlas,anque uno no quiera.

Felicitaciones por esta entrada tan, tan actual.

Un beso.

María dijo...

Pues sí es casi imposible no oírlas,y en el bus más.
Gracias por tus felicitaciones, me encanta que pases por acá.
AH, linda entrada la tuya Isaura.
Un beso dulce para tí